¿QUIEN ES JESÚS?

El saber quien es Jesús, llamado el Cristo es de gran importancia. Es necesario el poder conocer más quien es El, para que nosotros podamos realmente tener una relación personal con Cristo.

Pero ¿quién es Jesús? ¿Qué clase de hombre es éste?

La biblia nos dice atraves del apostol Pablo en Colosenses 1:15

El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.

Cuando Jesús calma la tormenta en Mateo 8:27 los discípulos dijeron “¿qué clase de hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?”

Jesús era incomparable. Siempre tratamos de comparar figuras públicas con personas similares en la historia porque nos gusta clasificar a fin de tener un punto de referencia.

Cuando meditamos en la pregunta anterior que se hicierán los mismos discipulos, entonces tú y yo nos hacemos las siguientes preguntas más importantes que tengamos que contestar: ¿Quién es Jesús? O más importante ¿Quién es Jesús para usted? Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

SU NOMBRE

¡¡¡Jesús!!! ¿Cúal es el poder de este nombre?

Si desea ver un ejemplo, lea Hechos 3; ahí se muestra claramente cómo el poder del nombre de Jesús obró en la vida del paralítico.

Él era cojo de nacimiento; por tanto, jamás había caminado en su vida.

Debían cargarlo hasta la puerta del templo para que pudiera pedir dinero.

En otras palabras, su situación era intolerable, incurable y desesperante. Sin embargo, cuando el apóstol Pedro le expresó: «…en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda…», el poder de Dios restauró los huesos de ese hombre y de manera instantánea lo sanó. Por supuesto, los testigos de dicho suceso, trataron de darle el crédito a Pedro; justo como actúa la gente de hoy en día.

Ellos creyeron que él poseía algún poder especial de sanidad por ser apóstol. No obstante, Pedro les aclaró: «…¿por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús… y por la fe en su nombre… él ha dado a éste completa sanidad…». Usted podría decir: “Bien, no entiendo cómo el nombre de alguien pudo realizar ese milagro. Se debe a que en nuestra cultura occidental, un nombre no significa mucho.

Sólo es una palabra con un sonido agradable que nuestra madre escogió para llamarnos a cenar, para no tener que decir: “¡Ey, tú!”. No obstante, en otras culturas, en particular las bíblicas, los nombres son cruciales. El nombre de una persona puede dirigir el curso de su vida. Por esa razón, Dios le cambió el nombre a Abram por Abraham cuando le prometió un hijo. Abraham significa: “padre de multitudes”. Entonces, cada vez que alguien le decía Abraham, él se identificaba  como el padre de multitudes. Cada vez que se presentaba, declaraba que era el padre de multitudes. En poco tiempo, Abraham desarrolló fe en el nombre que Dios le había dado y, en efecto, ese anciano que no tenía hijos, no sólo se convirtió en el padre de Isaac, ¡sino también de multitudes!

SALVACIÓN

Después de leer lo anterior debemos preguntarnos “¿Qué debo hacer para ser salvo?”

Esta pregunta se la hizo a Pablo su carcelero. La respuesta fue sencilla: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo.” (Hechos 16:30)

Entonces, ¿cómo se hace eso? Jesús responde a esta pregunta en Juan 14: 6 “Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.

7 Si me conocieseis, también á mi Padre conocierais: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.” Así que tenemos que creer que “todo el que invoque el nombre del Señor, será salvo. “(Romanos 10:13)

“PADRE CELESTIAL,

EN EL NOMBRE DE JESÚS ME PRESENTO DELANTE DE TI. INVITO A JESÚS PARA QUE SEA EL SEÑOR DE MI VIDA. CREO CON TODO MI CORAZÓN, Y POR TANTO CONFIESO CON MI BOCA, QUE JESÚS FUE LEVANTADO DE ENTRE LOS MUERTOS. AHORA LO HAGO EL SEÑOR DE MI VIDA. JESÚS, ENTRA A MI CORAZÓN. CREO EN ESTE MOMENTO QUE YO SOY SALVO, Y CONFIESO QUE HE NACIDO DE NUEVO. DECLARO QUE SOY UN CREYENTE Y QUE A PARTIR DE HOY SOY HIJO(A) DEL DIOS TODOPODEROSO.”

¡Felicidades, estamos muy emocionados por ti! Escribenos sobre tu historia para conocerte más, y tambien te mandaremos recursos para tu nueva vida en Cristo.

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